Como periodista especializada en tecnología y seguridad, he seguido de cerca estos avances. Y te adelanto: algunos son tan impresionantes como inquietantes. Vamos a verlos.
1. Cámaras corporales con IA: el policía que no olvida nada
Empecemos por una de las innovaciones más prometedoras. El estado de Paraná se ha convertido en el primero de América Latina en probar las cámaras corporales Axon Body 4 . No son las típicas body cams que solo graban; estas llevan inteligencia artificial integrada.
¿Qué pueden hacer exactamente?
- Generar informes automáticos: La IA transcribe y resume todo lo que ha ocurrido en una intervención en segundos. Los agentes pasaban hasta dos horas redactando informes; ahora, ese tiempo lo dedican a patrullar .
- Traducción simultánea: Hablan más de 140 idiomas. En un país tan turístico y con fronteras como Brasil, esto es un antes y un después .
- Transmisión en vivo: El centro de mando puede ver lo que está ocurriendo en tiempo real .
- Activación automática: La cámara se enciende sola cuando el policía saca su arma o enciende las luces de la patrulla .
No es un capricho: según el Ministerio de Justicia, el uso de estas cámaras ha logrado reducir en un 61% el uso de la fuerza y las quejas por mala conducta . Ya son siete los estados brasileños que las usan en algún grado, y hay una portaría ministerial que regula su uso en todo el país .
2. Gafas con reconocimiento facial: 13 millones de rostros en tu mirada
Si las cámaras corporales son impresionantes, las gafas de reconocimiento facial son directamente futuristas. Y ya están en la calle.
Estos dispositivos llevan una cámara capaz de captar 46.000 puntos distintos de un rostro y procesar 400 imágenes por segundo . Van conectadas a una base de datos con 13 millones de rostros de personas buscadas por la justicia .
¿Cómo funciona? El policía mira a su alrededor y, en tiempo real, el sistema compara los rostros que ve con la base de datos. Si coincide con alguien buscado, el agente recibe una alerta inmediata en sus gafas .
Según Leandro Pavani Agostini, militar destinado en São Paulo, “es algo discreto, ya que no hay que pedir los documentos a las personas sospechosas” . El sistema se ha probado en campos de fútbol y conciertos, y se espera que se use masivamente en grandes eventos deportivos .
3. Relojes inteligentes para proteger a víctimas de violencia doméstica
No toda la tecnología está pensada para perseguir; también hay innovaciones diseñadas para proteger. El programa Alerta Mulher Segura del Ministerio de Justicia es un ejemplo brillante .
¿En qué consiste?
- Dos dispositivos: El agresor lleva una tobillera electrónica; la víctima, un reloj inteligente con geolocalización .
- Alerta automática: Si el agresor entra en el perímetro de seguridad establecido por el juez, todos reciben una notificación: la víctima, la policía y las patrullas más cercanas .
- Inversión pública: El gobierno ha destinado unos 25 millones de reales a este sistema, que se fabrica con tecnología brasileña .
Sheila de Carvalho, secretaria nacional de Acceso a la Justicia, explicó que el objetivo es que el Estado pueda responder “antes de que haya contacto físico” entre agresor y víctima .
4. Drones policiales: el ojo en el cielo
Aunque los drones ya son una herramienta habitual en muchas policías, Brasil los está llevando un paso más allá. No solo se usan para vigilancia aérea o para grabar operaciones; se están integrando en los sistemas de inteligencia para ofrecer imagen en tiempo real a los centros de mando, lo que permite coordinar operaciones con una precisión iphone-y-ipad/">nunca vista.
Además, se utilizan en situaciones de riesgo donde enviar a un agente sería peligroso: seguimiento de sospechosos, control de manifestaciones, búsqueda de desaparecidos en zonas de difícil acceso… y sí, también forman parte del arsenal tecnológico para el Mundial de 2026, para el que Brasil está ultimando todos sus sistemas de seguridad .
5. El lado oscuro: la tecnología también puede ser un arma
Ahora, el matiz. No todo es positivo. La misma tecnología que protege puede usarse para controlar y perseguir. Y Brasil está viviendo un preocupante incremento del uso de dispositivos de rastreo baratos para acosar a mujeres.
En São Paulo, se ha detectado que algunos hombres esconden pequeñas tags de rastreo (del tamaño de una moneda) en los objetos personales de sus parejas o exparejas. Los lugares más habituales: el coche, el bolso, la mochila del hijo, e incluso dentro del zapato del niño .
Los casos están aumentando. Solo en la comisaría de defensa de la mujer de São Paulo, las denuncias por acoso y persecución (stalking) crecieron un 15,5% en el primer trimestre de 2026 . Una víctima relató a la policía que encontró un rastreador dentro del zapato de su hijo de 6 años, que el padre había colocado allí para seguir sus movimientos .
La delegada Cristine Nascimento Guedes Costa, titular de esa comisaría, lo explica así: “Antes, cuando una mujer decía que su ex sabía dónde estaba todo el tiempo, se pensaba que era paranoia. Ahora sabemos que muchas veces hay un mecanismo de rastreo real” .
Conclusión: tecnología para proteger, pero con ojos bien abiertos
Brasil está dando pasos agigantados en la modernización de su seguridad pública. Desde cámaras con IA que generan informes automáticos hasta gafas que identifican delincuentes entre una multitud, pasando por relojes que protegen a víctimas de violencia de género. Los avances son reales, y en muchos casos, pioneros en América Latina.
Pero no podemos cerrar los ojos al otro lado de la moneda. La tecnología que protege también puede ser usada para controlar, acosar y perseguir. El reto, ahora, es garantizar que estas herramientas se usen para proteger a la ciudadanía, no para vulnerar sus derechos.
Y tú, ¿confiarías en unas gafas que identifican a delincuentes entre 80.000 personas en un estadio?
Este artículo fue elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado y verificado por el equipo editorial de ViralMente antes de su publicación.


